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You’re The Best Thing About Me: análisis

Tengo opiniones cruzadas con este nuevo single. Recuérdenlo cuando comiencen a leer las contradicciones.

Los primeros minutos me recuerdan a muchas canciones de la famosa invasión inglesa y también la propia escena norteamericana de los ’60s, con su sonido feliz, su letra positiva y su beat insistente y contínuo.

De hecho, mis primeras imágenes mentales al escuchar el intro fueron, en secuencia, The Beach Boys, The Beatles y The Rolling Stones.

Mi primera observación es sobre algo que no es muy común en la música de U2: el primer sonido que se escucha es la voz, no la batería, ni la guitarra ni otro instrumento. Seguida casi instantáneamente por la guitarra de Edge.

Me imagino la escena de ambos, frente a frente, estilo Until The End of the World, abriendo el tour con esta canción.

Yo soy un gran fanático del sonido estéreo y más del surround y me hace muy feliz escuchar este intro por la forma en que mezclaron los instrumentos:

-la guitarra con ligera distorsion en el canal izquierdo, sin delay
-la voz de Bono centrada, con un delay de repeat bastante cerrado (clarísimo en la letra s de la palabra “show” , y también con reverb
-las armonías vocales (bellísimas, sutiles y perfectas) en el canal central y derecho con un reverb impecable y sin exagerar (la mezcla del Sci Fi mix aprovecha mucho más la delicadeza con la que Bono armoniza contra su propia voz)
-el tom de piso en el canal izquierdo
-el pandero en el canal derecho (junto con unas tímidas palmadas que se escuchan a lo lejos)
-el bajo en un registro alto pero un ritmo contínuo, con un poco de fuzz

Todo delicioso.

Esto, en ligera medida, es producción musical: no se trata nada más de grabar los instrumentos y voces y hacer que suenen lo más fuerte posible para el radio con la simple finalidad de vender más. Pocos son los discos o sencillos de U2 que hacen uso del estéreo, y escuchar que hace dos o tres discos lo están explotando me parece genial.

Me encanta lo que hace Bono con su voz en la línea “on a bed or a beach“: ese ligero falsete o chillido o como quieran describirlo. Esos detalles se encuentran accidentalmente cuando ya has cantado la misma canción o línea muchas veces y buscas algo para no aburrirte y de hecho, en ese punto, la voz de Bono ya no se escucha tan impecable ni pura (tal vez después de muchas tomas), pero se oye como lo necesita este single.

Y llegamos al coro algo de prisa (personalmente, preferiría escuchar otro verso del intro antes de pasar al coro) con lo que toda la canción sube un semitono, algo que nunca hubiera esperado de U2, y escuchamos un swoop que me hace pensar que tratan de ocultar una edición extraña, al grado que el sonido general de una sección a otro, específicamente el tono del bajo, cambia bastante. O tal vez simplemente lo usaron para suavizar el cambio de sección.

La secuencia de acordes no tiene nada de especial ni innovadora, pero los tres instrumentos que hacen esta parte interesante son: la batería, la voz, el sintetizador con sonido a cuerdas.

Y aquí aparece la frase de la letra que más me incomoda en este momento:

-“you’re the best thing to happen a boy”.

1) Si este es un single pertenece a un album llamado Songs of Experience, puedo entender que se use la palabra “boy” al estar hablando de un amor que empezó muchos años atrás, pero me resulta extraño imaginar a Bono, con sus casi 60 años autoreferirse como un niño.
2) Entiendo que U2 siga escribiendo y generando canciones en registros medios y altos, pero no veo a Bono cantando esta línea con facilidad en el inevitable SOE Tour. Sin embargo, sería aún MENOS sensato que un grupo optara por sacar un single aburrido, sin una melodía interesante y fluctuante.

Y también aparece el clásico sonido de The Edge: guitarra con sonido limpio, su famoso delay, notas relativas al acorde en cuestión. Reconozco que sigo esperando una verdadera sorpresa por parte de The Edge en estos singles, pero también acepto que este es su estilo y sabe perfectamente dónde, cuándo y cómo funciona, pero esta parte me recuerda muchas otras canciones del pasado y eso no es tan agradable.

Larry también regresa a sus orígenes con su característico beat tribal y sus remates de tom/bombo/tarola inigualables, pero con una equalización más sintética que acústica. El sonido de su tarola cambia dos o tres veces durante la canción: con compresión y poco ataque en los versos, y con un sonido más tradicional y explosivo en los coros y el outro del single.

Adam regresa a un lugar más usual en este single con una línea de bajo que llena, se mueve y funciona perfectamente, pero en esta ocasión, el bajo cumple la función tradicional: es la base de la canción. Y en varias partes de este single, Adam también hace uso de sus trucos más conocidos, con lo que, en combinación, nos presenta un sonido más conocido y reconocible.

Lo he mencionado antes y lo repetiré cuantas veces quiera: Bono, más que el resto de los miembros de la banda, tiene un talento melódico innato.

La frase “that’s another great thing about me” y todo lo que ocurre alrededor de la misma es genial: detrás de la voz principal, en la palabra “me” hay dos armonías, una ascendente y otra descendente, de nuevo, evocando a la música de los 60s.

En la segunda aparición del coro, el sintetizador (¿o serán violines reales?) cambia el estilo a pizzicato (jalar las cuerdas de un instrumento) lo que le da un aire ligeramente más sofisticado y majestuoso al break que antecede el segundo verso donde se escucha nuevamente la parte “Classic Edge”. De hecho, la selección del sonido del sintetizador, y aunque no se ha liberado información sobre productores (o yo no la tengo), me suena muy evocativo al sonido que utiliza Brian Eno, pero la mala fama que se ha hecho de ir en contra de música pop o música simple, me hace dudar si estará involucrado en estos singles.

Y, como no podía faltar, tenemos el inevitable break de casi todos los singles de U2 donde The Edge me decepciona y a la vez me impresiona:

¿Cómo es esto?

  • me decepciona porque estoy acostumbrado a escuchar cómo Edge es capaz de llenar estos espacios con sonidos mucho más creativos e interesantes que únicamente una melodía que baila y brinca por las notas raiz de la secuencia de acordes y luego la duplica con otra guitarra
  • me impresiona porque fue capaz de contenerse de no hacer lo de siempre, lo predecible y lo puedo imaginar marchando a ritmo tocando sus notas en el escenario, lo cual hará de este break un momento muy emocionante cuando esta cancion se ejecute en vivo

El outro del single es típico de U2: regresar al coro para repetirlo dos veces más. Lo que no es tan típico es terminar el single justo al inicio del cambio de un tono mayor a un tono menor, lo que le da una sensación de quedar cortado, inconcluso, interrumpido. Esto es algo muy frecuente en la música de los años 60s pero prácticamente inexistente o muy difícil de encontrar en el mundo musical actual y, por este punto, aunque es extraño tener un truco musical de este tipo en un single de U2 o de música pop/rock, este outro me agrada bastante.

Conclusión burda:
-primer single > rocker
-segundo single > pop

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The Blackout: análisis

Si hay algo que no se le puede criticar a U2 es carencia de melodía en sus canciones. Siempre está ahí de una u otra manera: guitarras, voces, teclados. Es muy reconfortante escuchar que The Blackout continúa con la herencia.

Sin embargo, es extraño que el instrumento más melódico en una canción sea el bajo. Hurra por Adam Clayton y sus gustos por el reggae y la música dance.

Me resulta impresionante la increíble línea de bajo en The Blackout: presente en todo momento (Easy on me now…), puntualizando el ritmo (cada golpe de tom tom que Larry toca, Adam está ahí dándole timbre y tono, llenando los espacios durante los últimos 15 segundos en el video musical), con una melodía ascendente y con golpeteos rítmicos que a veces se le escuchan a Adam únicamente en concierto.

Qué lejos hemos llegado de aquellos “three chords and the truth” cuando ahora tenemos tres o cuatro secciones en una misma canción, el famoso breakdown o pausa  (que ya es marca registrada en el 80% de los singles de U2 desde 1991 a la fecha), percusiones digitales, evocativas de la música disco. Y todo esto en un single de U2.

El segundo elemento más sorprendente es la voz de Bono, rejuvenecida unos 20 años (aunque creo que sólo es gracias al descanso y no mediante trucos de estudio). Con algunos ecos a Discothèque, Mysterious Ways y Electrical Storm, Bono regresa con un sonido extrañamente juvenil (hasta cierto punto engañoso a quienes hemos escuchado grabaciones del TJT Tour) y algo que, aparentemente aprendieron muy bien en NLOTH, armonías vocales. Otro truco muy efectivo que no es nuevo en la discografía de U2 es escuchar a Bono duplicando su voz a la Jim Morrison una octava arriba durante el coro:

Go easy on me, easy on me brother

Go easy on me, easy on me now…


Blackout, it’s clear, who you are will appear

Blackout, no fear, so glad that we are all still here

La letra me resulta extraña debido a la yuxtaposición de temas políticos con nombres genéricos:

Statues fall, democracy is flat on its back, Jack

Pero puede interpretarse como una comunicación de uno a uno: Bono se dirige a tí (eso si te llamas Fred, Ned, Jack o Zack).

El manejo del ritmo que últimamente despliega Larry Mullen Jr. también es sorprendente. La forma en que acentúa las pausas, los matices en los toms toms antes de cada pausa, y su famosa combinación del tom de piso más la tarola le brinda un sonido mucho más explosivo y memorable a este sencillo. War y sus partes de batería cuasi militares, sin cambios y brutales ya quedaron lejos. Ahora Larry es un verdadero baterista, creativo, inventivo, multifacético. Simplemente, la forma de salir de la pausa después de la línea “so glad that we are still here” muestra la solución a un problema entre Larry y Adam como no se había escuchado antes: los dos salen de la típica zona de confort únicamente enfatizando el compás y ambos despegan de manera fabulosa.

Irónicamente, The Edge es quien menos luce durante el single (si no estás viendo el video, claro está). Edge abusa un poco de los efectos digitales y del multitracking para hacer sonar sus partes musicales aún más rockeras y se vuelve más dependiente del sonido que de la melodía o los cambios de acordes, pero con poca propuesta musical al grado que en varias partes, Edge está tocando las mismas melodías que Adam y se escuda por completo en la textura dejando de lado su faceta creativa, al grado que este single no tiene solo ni una parte de guitarra verdaderamente memorable. Los sonidos son más que adecuados, pero Edge pudo hacer mucho más con ellos para destacar. No digo que esto sea malo, sólo es algo a lo que yo no estoy acostumbrado. Pero si Edge tenía que hacerse a un lado para dejar brillar a Adam, fue una excelente decisión.

El intro del single me permite especular que será el tema con el que el disco iniciará, ya que con su inicio gradual típico de U2 (Zoo Station, Discothèque, Beautiful Day) cumpliría esa función a la perfección.

Nuevamente podemos confirmar que U2 sabe la receta perfecta (fórmula dirían algunos) para escribir canciones épicas para conciertos. Me puedo imaginar los brincos, aplausos y gritos del público escuchando esta canción en vivo.

U2 y yo hemos tenido un distanciamiento de varios años, pero finalmente, tras escuchar NLOTH y SOI con atención y paciencia puedo aceptar que U2 está en una época increíblemente madura, musicalmente hablando y me agrada bastante.

Y por si aún no lo has escuchado:

Go, easy on me, easy on me, brother
Go easy on me, easy on me now