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Michael Hutchence: 
The Last Rockstar, con aparición de Bono

Documental sobre la vida y muerte de Michael Hutchence, tomando como pretexto el vigésimo aniversario de su muerte el próximo 22 de noviembre de 2017.

Es de hacer notar que los miembros de INXS se distanciaron del documental ya que no fueron consultados o invitados a participar en él:

Universal Music Group, Petrol Records and the members of INXS have today confirmed that they were never approached for their opinion, consultation of the content, participation or comment in relation to the Michael Hutchence documentary on the Seven Network.”

 

Fuente: https://www.nowtolove.com.au/celebrity/tv/michael-hutchence-the-last-rockstar-documentary-41877

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Discothéque: un asalto a los sentidos

Recuerdo la semana en la que se anunció que MTV estrenaría el “nuevo video de U2”. Fue tal la euforia que ese día falté a la facultad para poder disfrutar de la primicia. En aquella época no teníamos video ni audio en alta resolución y mi opción era ver la transmisión por Multivisión con una calidad digamos que aceptable y con un sólo canal de audio. Y cuando digo un sólo canal, no hablo de sonido monoaural, porque recuerdo que cuando MTV transmitía el video de Hotel California, versión Unplugged, sólo se escuchaba uno de los dos solos de guitarra, ya que cada uno estaba de un lado del espectro estéreo. De hecho parecía que Joe Walsh estaba payaseando sin tocar.

Pero volviendo al tema, recuerdo también no estar familiarizado con la situación de horarios en EEUU (East Coast, West Coast) y tener que esperar otra hora para poder ver el video.

Y entonces el breve anuncio: -Video nuevo-.

Recuerdo empezar a ver la bola disco de espejos en pantalla, escuchar el sonido de guitarra ultra procesado y la voz doble de Bono, en registros alto y bajo, después ver al grupo parados, espalda con espalda y notar su nuevo aspecto, no tan extraño ni tan alejado de lo esperado. Hasta ahora, todo bien.

Pero entonces, tres cosas llamaron mucho mi atención:

1) ver los movimientos de Bono, similares a un gorila, moviendo los brazos, aventando la cámara
2) la guitarra de The Edge, cubierta de espejos, como bola disco, y que fue una de las primeras guitarras extrañas o personalizadas que le había visto
3) justo después de esta escena, puse atención a la letra y escuché la nefasta frase “you know you’re chewing bubble gum”

Fue la letra la que me golpeó más fuerte: en este momento, son contexto, sin información, sin idea de lo que sería la gira PopMart, escuchar esa frase en una canción de U2 fue como una cubetada de agua helada.

¿En serio, “sabes que estás mascando chicle”? Por mi cabeza pasaron tantas letras memorables, hasta inolvidables, profundas e inteligentes en la discografía de U2, y hasta otras banales pero ninguna como esta.

El video siguió avanzando y llegaron las imitaciones o “tributos” a John Travolta, con la vestimenta blanca con camisas negras debajo y todos, menos Larry (serio e inmóvil como de costumbre) sonriendo y pasando un buen rato.

¿Bono vestido como policía? Ok, no tiene nada que ver con la letra pero, para este punto eso ya no tenía ningún sentido. Casi nada lo tenía. La decisión de filmar con un fisheye y distorsionar al grupo ópticamente, y no sólo sónicamente, fue ligeramente creativo y simbólico.

Y entonces llegó el break y escuché el sonido de guitarra más horrendo, deliberadamente molesto, incómodo y desagradable (ya no conozco más adjetivos para indicar que algo es feo).

Después, unas tomas “aéreas” mostraron el piso con focos de colores, haciendo referencia a la pista de baile en Saturday Night Fever y, si lo visual te empujaba violenta y descaradamente a los 70s, el sonido te disparaba decididamente al futuro, y uno no muy placentero o tranquilo, por cierto.

Las imágenes de la bailarina retorciéndose sin ritmo aparente sobre los 4 músicos de la banda intercaladas con la cara de Bono, con su gorra de policía y sus Ray Ban oscuros, con la boca abierta en postura de grito, y The Edge rociando enjuague bucal dentro de su boca casi me hacían detener el video que había grabado hacía ya varias horas y que estaba, seguramente en su décima reproducción.

Pero escuché el segundo break (“love, heaven in your heart…”, más melódico y más familiar y decidí esperar.

La secuencia de Adam sentado en el piso, con la bola de disco reflejando luz sobre él podía ser una excelente imagen artística. Seamos honestos, Adam es demasiado cool.

Y comenzaron los “ah ah ah” posteriores a la frase “well, you know there’s something more, tonight, tonight, tonight…” con esas rápidas imágenes de resumen, donde ves varias capturas previas del video.

Y lo que ví a continuación fue algo que me hizo abandonar a U2 durante casi un año:

Edge entra a cuadro vestido de motociclista y luego la toma superior se abre para mostrar al resto del grupo llevando su tributo a Village People a la máxima expresión, con cada uno de ellos disfrazado.

No me importó ver que tan en serio se lo tomaba Bono.

No me importó ver que Edge parecía estar disfrutando el momento.

Tampoco me importó ver que Adam, con todo y su factor cool, había participado en esta atroz decisión.

Ni siquiera, ver a Larry finalmente riendo de nervios (¿quién no?) y mostrando una pizca de participación me ayudó.

En conclusión, detesté el video a niveles insospechados. En este momento yo no quería saber de ironía, de burlas al capitalismo, de shocks culturales y musicales. Yo esperaba la continuación al Zooropa, esperaba un single similar a Hold Me, Thrill Me, Kiss Me, Kill Me.

No podía creer que la banda y el vocalista que me habían platicado sobre The Fly, sobre The Unforgettable Fire, la banda que me había capturado a tal grado que escuchaba el Achtung Baby de forma obsesiva, todo el día, todos los días, la banda que había escrito una canción tan sencilla y a la vez poderosa y compleja como Exit, me hubiera traicionado así.

No podía ni me interesaba entender las supuestas capas, explicaciones, justificaciones, ideas o conceptos del video. Pensaba (y aún pienso) que la música te atrapa o no, no necesita explicaciones, no necesita instrucciones, y en este caso, mi caso muy personal, U2 falló total y absolutamente.

Como comparación, no necesité ninguna instrucción o indicación para entender el cinismo y el anticulturalismo en el video de The Fly, no necesité ninguna explicación al ver el video de Stay y que, aunque es memorable, la música sobrepasa los visuales total y absolutamente y es un deleite escucharla en sus diferentes versiones, tampoco necesité de justificaciones para disfrutar el video de New Year’s Day y ninguno de los videos anteriores de U2, incluido el anti-video de Numb (que me encanta), me dejaron molesto, con sensaciones de traición e indignación tanto por las imágenes y por la letra.

Después de ver este video, llegaron los otros singles en video a MTV: Staring at the Sun, Last Night on Earth y no fue hasta Please que me interesó volver a ver y a escuchar lo que U2 tenía que ofrecer. Pasó mucho tiempo para que yo escuchara el álbum POP completo y que me volviera a interesar todo lo que estaba sonando y ocurriendo en la recién creada (o más bien, explotada) Internet.

Aún me cuesta algo de dificultad ver el video de Discotheque sin sentir algo de náuseas, pero ahora, y con el contexto del tour y de todo lo que U2 pretendía lograr, resulta menos doloroso y ridículo, pero en su momento, fue justo el momento en el que decidí tomar el primero de varios distanciamientos con la banda.

Si te atreves, aquí está el video.

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U2 y la calidad

Es indiscutible toda la calidad que U2 inyecta en todos y cualquiera de sus proyectos, empezando por el aspecto musical y finalizando con elementos visuales, gráficos y tecnológicos, muchos de los cuales se disfrutan en la expresión final y más cercana que un fan puede tener: un concierto, y se hace vía pantallas, playeras, tourbooks, gafetes, posters, etc.

Recuerdo imaginar en 1993 mientras leía la contraportada del laser disc de Zoo TV Live in Sydney, lo que representarían:

52 camiones
36 monitores de video
3 millas de cable
¡1 mega watt!

Todas y cada una cantiades brutales. Pero esta fue una de las primeras veces que pude notar como el despacho gráfico, encargado de las portadas y elementos visuales de U2 eran capaces de “esconder” información importante a simple vista. Recuerdo que lograron el mismo efecto en una de las páginas del booklet de Zooropa, donde se pueden leer los títulos de tres canciones (“Wake Up Dead Man,” “Hold Me, Thrill Me, Kiss Me, Kill Me,” “If You Wear That Velvet Dress”) que fueron lanzadas en los siguientes años.

También recuerdo ver las letras doradas en la portada de Unforgettable Fire y Joshua Tree y que, aunque eran versiones nacionales, tenían cierto toque estilístico que no muchos otros discos tienen.

El momento decisivo para entender la calidad visual que U2 integra a sus proyectos fue cuando tuve el libro Stealing Hearts at a Travelling Show: The Graphic Design of U2 by Four5One Creative, despacho lidereado por Steve Averill y Shaughn McGrath, y éste último ha sido mencionado en algunas ocaciones por Bono durante los conciertos a manera de agradecimiento.

Este es uno de mis libros favoritos respecto a U2 porque la cantidad de información adicional, la franqueza y la libertad con la que Four5One abrieron sus archivos y publicaron sus fotos, títulos, diseños, propuestas alternas es fabulosa. Este es un libro indispensable para un verdadero fan de U2 que cuente y disfrute de las cualidades artísticas.

Apreciar con detalle las portadas tentativas para el Achtung Baby, los ensayos fotográficos para las portadas de los recopilatorios Best Of, las portadas y títulos alternos para singles como Stay, la famosa X para censurar al pene de Adam Clayton y además de toda esta información nueva y secreta (por ejemplo, saber que uno de los títulos tentativos para el álbum Pop era Godzilla y los y sus ridículos títulos tentativos del Best Of 1980-90 pudo ser “Love Your Early Stuff” y “Even Better Than the Early Stuff” para el 1990-2000) y además, verlo en un libro impreso con una calidad inigualable, en un formato corto y alto, muy diferente a los libros convencionales, y poder leer las opiniones francas y recuerdos de los diseñadores involucrados fue como poder asomarse aún más al mundo oculto de todo lo que ocurre detrás de un proyecto de U2.

En ese momento entendí mucho más el nivel de involucramiento que U2 tiene en sus proyectos y el cuidado que le dan al “producto final” que llega hasta nuestras manos. No muchos grupos se toman esas molestias.

En mi mente, estoy seguro que su U2 tiene esta cantidad de portadas alternas, deben tener el mismo número de versiones alternas de sus singles y canciones. Bono ha mencionado muchas pero muchas veces que The Edge crea varias mezclas diferentes para cada álbum y seguramente todos son igualmente interesantes o por lo menos curiosos. Espero que algún día echar un vistazo al mismo nivel de información y granularidad pero en el terreno musical. Aunque a juzgar por cómo U2 ha evitado con mucho éxito que se vuelvan a filtrar sus masters y tomas alternas, es probable que nunca suceda.