Discothéque: un asalto a los sentidos

Recuerdo la semana en la que se anunció que MTV estrenaría el “nuevo video de U2”. Fue tal la euforia que ese día falté a la facultad para poder disfrutar de la primicia. En aquella época no teníamos video ni audio en alta resolución y mi opción era ver la transmisión por Multivisión con una calidad digamos que aceptable y con un sólo canal de audio. Y cuando digo un sólo canal, no hablo de sonido monoaural, porque recuerdo que cuando MTV transmitía el video de Hotel California, versión Unplugged, sólo se escuchaba uno de los dos solos de guitarra, ya que cada uno estaba de un lado del espectro estéreo. De hecho parecía que Joe Walsh estaba payaseando sin tocar.

Pero volviendo al tema, recuerdo también no estar familiarizado con la situación de horarios en EEUU (East Coast, West Coast) y tener que esperar otra hora para poder ver el video.

Y entonces el breve anuncio: -Video nuevo-.

Recuerdo empezar a ver la bola disco de espejos en pantalla, escuchar el sonido de guitarra ultra procesado y la voz doble de Bono, en registros alto y bajo, después ver al grupo parados, espalda con espalda y notar su nuevo aspecto, no tan extraño ni tan alejado de lo esperado. Hasta ahora, todo bien.

Pero entonces, tres cosas llamaron mucho mi atención:

1) ver los movimientos de Bono, similares a un gorila, moviendo los brazos, aventando la cámara
2) la guitarra de The Edge, cubierta de espejos, como bola disco, y que fue una de las primeras guitarras extrañas o personalizadas que le había visto
3) justo después de esta escena, puse atención a la letra y escuché la nefasta frase “you know you’re chewing bubble gum”

Fue la letra la que me golpeó más fuerte: en este momento, son contexto, sin información, sin idea de lo que sería la gira PopMart, escuchar esa frase en una canción de U2 fue como una cubetada de agua helada.

¿En serio, “sabes que estás mascando chicle”? Por mi cabeza pasaron tantas letras memorables, hasta inolvidables, profundas e inteligentes en la discografía de U2, y hasta otras banales pero ninguna como esta.

El video siguió avanzando y llegaron las imitaciones o “tributos” a John Travolta, con la vestimenta blanca con camisas negras debajo y todos, menos Larry (serio e inmóvil como de costumbre) sonriendo y pasando un buen rato.

¿Bono vestido como policía? Ok, no tiene nada que ver con la letra pero, para este punto eso ya no tenía ningún sentido. Casi nada lo tenía. La decisión de filmar con un fisheye y distorsionar al grupo ópticamente, y no sólo sónicamente, fue ligeramente creativo y simbólico.

Y entonces llegó el break y escuché el sonido de guitarra más horrendo, deliberadamente molesto, incómodo y desagradable (ya no conozco más adjetivos para indicar que algo es feo).

Después, unas tomas “aéreas” mostraron el piso con focos de colores, haciendo referencia a la pista de baile en Saturday Night Fever y, si lo visual te empujaba violenta y descaradamente a los 70s, el sonido te disparaba decididamente al futuro, y uno no muy placentero o tranquilo, por cierto.

Las imágenes de la bailarina retorciéndose sin ritmo aparente sobre los 4 músicos de la banda intercaladas con la cara de Bono, con su gorra de policía y sus Ray Ban oscuros, con la boca abierta en postura de grito, y The Edge rociando enjuague bucal dentro de su boca casi me hacían detener el video que había grabado hacía ya varias horas y que estaba, seguramente en su décima reproducción.

Pero escuché el segundo break (“love, heaven in your heart…”, más melódico y más familiar y decidí esperar.

La secuencia de Adam sentado en el piso, con la bola de disco reflejando luz sobre él podía ser una excelente imagen artística. Seamos honestos, Adam es demasiado cool.

Y comenzaron los “ah ah ah” posteriores a la frase “well, you know there’s something more, tonight, tonight, tonight…” con esas rápidas imágenes de resumen, donde ves varias capturas previas del video.

Y lo que ví a continuación fue algo que me hizo abandonar a U2 durante casi un año:

Edge entra a cuadro vestido de motociclista y luego la toma superior se abre para mostrar al resto del grupo llevando su tributo a Village People a la máxima expresión, con cada uno de ellos disfrazado.

No me importó ver que tan en serio se lo tomaba Bono.

No me importó ver que Edge parecía estar disfrutando el momento.

Tampoco me importó ver que Adam, con todo y su factor cool, había participado en esta atroz decisión.

Ni siquiera, ver a Larry finalmente riendo de nervios (¿quién no?) y mostrando una pizca de participación me ayudó.

En conclusión, detesté el video a niveles insospechados. En este momento yo no quería saber de ironía, de burlas al capitalismo, de shocks culturales y musicales. Yo esperaba la continuación al Zooropa, esperaba un single similar a Hold Me, Thrill Me, Kiss Me, Kill Me.

No podía creer que la banda y el vocalista que me habían platicado sobre The Fly, sobre The Unforgettable Fire, la banda que me había capturado a tal grado que escuchaba el Achtung Baby de forma obsesiva, todo el día, todos los días, la banda que había escrito una canción tan sencilla y a la vez poderosa y compleja como Exit, me hubiera traicionado así.

No podía ni me interesaba entender las supuestas capas, explicaciones, justificaciones, ideas o conceptos del video. Pensaba (y aún pienso) que la música te atrapa o no, no necesita explicaciones, no necesita instrucciones, y en este caso, mi caso muy personal, U2 falló total y absolutamente.

Como comparación, no necesité ninguna instrucción o indicación para entender el cinismo y el anticulturalismo en el video de The Fly, no necesité ninguna explicación al ver el video de Stay y que, aunque es memorable, la música sobrepasa los visuales total y absolutamente y es un deleite escucharla en sus diferentes versiones, tampoco necesité de justificaciones para disfrutar el video de New Year’s Day y ninguno de los videos anteriores de U2, incluido el anti-video de Numb (que me encanta), me dejaron molesto, con sensaciones de traición e indignación tanto por las imágenes y por la letra.

Después de ver este video, llegaron los otros singles en video a MTV: Staring at the Sun, Last Night on Earth y no fue hasta Please que me interesó volver a ver y a escuchar lo que U2 tenía que ofrecer. Pasó mucho tiempo para que yo escuchara el álbum POP completo y que me volviera a interesar todo lo que estaba sonando y ocurriendo en la recién creada (o más bien, explotada) Internet.

Aún me cuesta algo de dificultad ver el video de Discotheque sin sentir algo de náuseas, pero ahora, y con el contexto del tour y de todo lo que U2 pretendía lograr, resulta menos doloroso y ridículo, pero en su momento, fue justo el momento en el que decidí tomar el primero de varios distanciamientos con la banda.

Si te atreves, aquí está el video.

4 opiniones en “Discothéque: un asalto a los sentidos”

  1. entiendo lo que describiste en este articulo, sentí casi lo mismo, la traición de u2 a u2 era para mi en su momento, luego con el paso del tiempo, me di cuenta que la visión de ellos es súper amplia, y como yo también fui creciendo, mi horizonte se amplió. La temática de POP, centrada en lo que se vive en un mundo ligero por decirlo así, la discoteca donde muchos van en busca de algo pasajero. Así que 20 años después, del enojo inicial, toda la distorsión que me molestó en su momento, ahora me parece que está bien, y diría que hasta se adelantaron al sonido actual.

    1. Con el beneficio de 20 años de añejamiento, claro que es mucho más interesante y tolerable este video. Y aclaro, prefiero PopMart que Pop, pero me encantan los new mixes y los niveles que alcanzaron las canciones de Pop en vivo. Gracias por comentar.

  2. El pop tiene influencia en mi por lo siguiente:

    El primer “bootleg” que alguien me pasó en mp3 fue el PopMart en México, en gral todos sus sonidos eran extraños para mi, ya que yo solo los conocía de los 80’s apenas había comprado con todo el conocimiento de que era U2 el JT y R&H (mis 2dos y 3er disco de ellos en el 2000) por lo tanto cuando me lo pasaron como que no me gustaba mucho, quiero analizar cuál fue ese momento cumbre que me enamore de U2 y aun no lo identifico.

    Tiempo después de oír el concierto y no pelarlo pude comprar el pop… me encanto, considero Discotheque buena canción porque yo fui adolescente de música Dance, pase a Cranberries, (pase de lo raro a lo fresa) compre Pop ya con gusto por U2, lo escuche y aun hoy amo ese disco.

    Mil gracias por el playlist de video 🙂 te la rifaste con esas rolas y mixes

    1. Oh si, insisto: si bien el disco Pop no me encantó desde el inicio, los niveles musicales que U2 logró en PopMart son indiscutibles. Please en el PopHeart EP es una maravilla así como lo son el DVD oficial de PopMart México, el bootleg de Tel Aviv y muchos de Sudamérica como Santiago de Chile. Lo que siempre me ha provocado urticaria mental es el video de Discotheque. Saludos.,

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