Aunque no lo crean amigos U2eros… el término existe; y es conocido por sus siglas PSD “Post Show Depressión” ; término que la que hoy les escribe la presente nota encontró tras una tremenda duda que me surgiera luego de haber vivido intensamente no solo los conciertos del mes de mayo del 2011 de la gira del 360 de la banda U2; sino lo que hubo antes y después de esos conciertos tan esperados para todos los fans de los cuatro Irlandeses consentidos.

Me di a la tarea de investigar si lo que llegué a sentir después de dicha gira en el 2011 tenía explicación alguna y si acaso era normal, ello ya que me llamó la atención que a través de las redes sociales amigos míos y también fans de la banda manifestaban sentirse como yo: TRISTES, VACIOS; COMO QUE ALGO NOS HACÍA FALTA. Para ese año en su momento hasta nos pareció gracioso, por lo que no le tome importancia; pero ahora que se avista la próxima visita de la banda a nuestro país y ver la euforia y el sentimiento que se está generando a menos de 15 días del primero de dos conciertos a realizarse en el “Foro Sol” como parte de la gira del 30 aniversario del disco del JOSHUA TREE, es que decidí investigar, pues para en su caso evitar volver a sentirme como hace seis años me sentí.

Tal vez para muchos fans que hoy leen esta nota sea su primer concierto de U2 al que asistirán, mientras que para otros tantos ya somos en cierta medida expertos en asistencia a estos eventos, por lo que muchos de esos fans que será su primera vez se preguntaran: ¿Qué pasa cuando todo termina? ¿Cómo nos sentimos a la mañana siguiente después de haber vivido uno de los mejores días de nuestra vida?.

Pues les informamos que muchos podemos  llegar a presentar “un  sentimiento de profunda tristeza y ansiedad después de haber acudido a un evento de alguna banda o solista que en definitiva admiras demasiado y el cual esperas con ansias desde mucho tiempo antes.”; a eso se le ha identificado como DEPRESIÓN POSTCONCIERTO, esa descripción se la ha dado la psicóloga Marychel Bazo Gómez. Internacionamente la depresión postconcierto es conocida como PSD “Post Show Depression”.

En el sitio norteamericano ALTERNATIVE PRESS, se ha señalado que dicha depresión consta de 9 fases:

Fase 1: Euforia. En esta fase están los restos de todo lo que sentimos cuando estábamos formando parte de cientos de fans presentes ya sea en primera fila o en gradas coreando las canciones, o, en resumen, todo lo que se refiere a la noche o día del concierto.

Fase dos: Reflexión. En esta fase nos da por repasar todo lo que sucedió, que puede ser que lo platiques con alguien más o por tu cuenta. En esta fase, la gente acostumbra a revisar sus fotos, subirlas a sus redes sociales o incluso, escribir sobre lo que pasó ese día y cómo cambió su vida.

Fase tres: Realización. En la fase anterior admitimos que, el concierto al que fuimos, cambió de alguna u otra manera nuestra vida. Y es aquí cuando nos  ubicamos en  lo que acaba de pasar y nos empezamos a sentir tristes; nos empezamos a dar cuenta de que todo lo que sentimos y experimentamos no nos va a volver a suceder igual y que todas esas fotos y videos que tenemos, nunca van a reemplazar lo que en realidad sentimos justo en ese momento.

Fase cuatro: Realidad.  Al día siguiente, uno regresa (o intenta regresar) a su vida normal, lo que se siente completamente inferior a lo que experimentamos la noche anterior. Así, durante el día, te llegan todos estos pensamientos de “¿Qué va a ser de mi vida después de esto?”, “El concierto de anoche fue lo mejor que me ha pasado”, etc.

Fase cinco: Sentirse incomprendido. En esta fase, sólo para levantarnos el ánimo, es muy común que regresemos a la de reflexión, contándole nuestra experiencia a personas que no estuvieron en el concierto. La mayoría nos contestan con frases como  “wow, qué interesante” o “suena divertido”, cuando en realidad por dentro estamos como ¡fue mucho más que interesante y divertido!. En este punto nos damos cuenta que nadie nos entiende y los que lo harían no se encuentran, porque seguramente están en un concierto, lo que nos conduce a…

Fase seis: Acoso. Está bien, la gente a nuestro alrededor no nos comprende, pero seguramente hay amigos o conocidos dentro del mismo fanbase que sí. Queremos otra probadita del concierto y lo podemos conseguir a través de los ojos de alguien más, así que acosamos (intensamente) a quienes vayan a próximas fechas y una vez que ha pasado el concierto, esperamos con ansias fotos y videos.

Fase siete: Falta de control de impulsos. Nos damos cuenta que nuestra existencia solitaria (que no vale nada después del concierto) la podemos saciar solamente con otro concierto. Por eso, sin pensarlo, nos encontramos en Ticketmaster gastando dinero en boletos para otra fecha del mismo cantante (o quizás de otro) para sentirnos plenos.

Fase ocho: Aceptación. Sí, aceptamos que tenemos una adicción y sí, vamos a cruzar medio país para ir sólo a ese concierto, pero lo justificamos con reflexiones como que igual y puede ser el último concierto en mucho tiempo. Aquí es donde compramos los boletos para otra fecha o, de plano, nos damos cuenta que la circunstancia está fuera de nuestro alcance y mejor nos esperamos para la próxima.

Fase nueve: De regreso a nuestra vida normal. Eventualmente, todos estos sentimientos postconcierto van a desaparecer y podremos volver a ver las fotos y videos de aquella noche, no como un evento que no nos volverá a suceder, sino como un bonito recuerdo. Y estos bonitos recuerdos serán suficientes, hasta que de nuevo, decidamos ponernos en esta tortura otra vez.

 SÍNTOMAS

Según la psicóloga Marychel Bazo Gómez, los síntomas más comunes son la ansiedad, la irritabilidad, la tristeza, la falta de interés hacia otras actividades y las ganas de querer ver los videos y fotos del evento. Aunque no a todos les sucede así; hay personas a las que les pasa lo contrario, dejan de escuchar la música del artista por meses enteros hasta que superen su partida, también temen por ver las fotografías y videos, porque eso les trae mucha nostalgia. Puede darse hasta ciertos niveles de depresión ya que se puede presentar no solo en lo anímico sino en lo físico, ello en tratándose de aquellos fans que acampan desde días u horas antes del evento los síntomas como ya se dijo son dos los más comunes: el anímico y el físico. “El anímico consta de la nostalgia al saber que el momento ya pasó, que fue bastante rápido y que quizá no se repita en varios meses; y el factor físico incluye el dolor de todo el cuerpo y el cansancio mental y físico por todo lo vivido anteriormente. Todo eso se siente siempre al día siguiente, nunca se va a sentir inmediatamente después de que termine el show.”

La pregunta que surge al igual que cualquier tipo de padecimiento o enfermedad es si ¿EXISTE UNA FORMA DE SOBRELLEVARLA?

Un concierto es la posibilidad de tener un escape de la realidad, una salida de todos tus problemas aunque sea únicamente por dos o tres horas. Una experiencia inolvidable, en donde tienes la oportunidad de conocer a nuevas personas, involucrarte más con los fans y todo lo relacionado a tu banda o artista favorito. Por lo mismo, no existe una “cura” como tal para este tipo de depresión, ya que no se puede estar así por tanto tiempo, el periodo del padecimiento de este síndrome es relativamente corto (de uno a tres días); sin embargo, para sobrellevarlo podemos contemplar que ese momento en específico, no iba a durar para siempre; que no puedes tener frente a ti a esas personas el tiempo que tú quieras y que simplemente fue un suceso ya vivido. Hay que darle vuelta a la página y la bienvenida a los próximos conciertos en puerta. En definitiva, no debe asustarnos, porque no es algo que se convierta en una enfermedad (si tomamos en cuenta que una depresión se vuelve patológica después de 6 meses de padecerla); por lo tanto, no hay de qué preocuparse, es algo completamente normal. Un buen consejo sería prepararse física y emocionalmente antes de cada espectáculo.

No hay cura, pero no por ello es de alarmarse; el fin de la nota era solamente saber que lo que sentimos es muy normal pero que si se puede llegar a evitar sentirse peor para no llegar a convertirse en un problema que amerite atención ya de un especialista.

Al final todo estará bien

Para disfrutar más de tu experiencia en un concierto (no arrepentirte de nada) y reducir significativamente los síntomas de la Depresión Post Concierto, haz lo siguiente

 

1) Llega temprano y trata de convivir con otros fans.

2) Toma muchas fotos y videos del concierto (bueno eso de videos te recomendamos más que lo disfrutes al máximo y no molestar con las luces del celular al resto de los presentes).

3) Consiéntete con mercancía de la banda.

4) Haz una playera o un poster.

5) Trata de disfrutar y recordar cada momento! (Sí, hasta las maravillosas filas para ir al baño… jejeje y máxime los baños de la zona general).

 

 

*con información de Marychel Bazo Gómez (licenciada en psicología) y Alternative Press.